Running en Invierno

QUE NO TE PARE EL FRÍO

Running en Invierno

Te guste o no, el invierno está a la vuelta de la esquina. Los días son cada vez más cortos y afuera hace frío y es incómodo. Es cierto que acurrucarse en casa suena mucho más atractivo que salir a correr un rato. Pero si quieres pasar el tiempo de los atracones navideños sin remordimientos, ¡tienes que hacer algo al respecto! En esta guía te diremos cómo prepararte. Pero antes que nada recuerda: Cualquiera puede correr en invierno – ¡así que no hay excusas!

¡3, 2, 1,… Ahora!

¿A quién no le gusta más un marathon de Netflix en el sofá que salir a correr al aire libre? ¡Pero es hora de mover el culo! El mejor consejo de motivación que podemos darte: Haz una cita con amigos, porque el sufrimiento compartido es medio sufrimiento. Apúntate a un running club (no te será dificil encontrar uno) o incluso a un grupo de entrenamiento si quieres más resultados. Una cita compromete y motiva inmensamente.

No te preocupes: una vez que lo pruebes, no hay necesidad de excusas. Pronto estarás esperando tus carreras de invierno. No importa lo espantoso que sea el tiempo, la sensación después de la carrera es inmejorable. Tienes la garantía de sentirte bien y orgulloso de haberte superado a ti mismo. Prometido.

La ropa hace a los corredores

Tanto en verano como en invierno, ¡siempre es posible salir a correr! Con la ropa de running adecuada para correr, correr en temperaturas heladas puede ser aún más placentero que correr en altas temperaturas. Gracias al movimiento se llega rápidamente la temperatura de funcionamiento y te mantienes caliente.

El principio de cebolla se aplica cuando sales a correr en invierno: hay que llevar varias capas de ropa unas encima de otras y, por lo tanto, estar bien protegido del frío. La ropa interior de running, es decir, la primera capa, debe ser preferiblemente de tejido funcional y no de algodón. De esta manera, la humedad se absorbe de forma ideal y se dirige hacia el exterior. En general, no debes envolverte demasiado grueso, porque el sudor puede enfriar tu cuerpo rápidamente. Por lo tanto, puedes prescindir de chaquetas gruesas y tejidos de algodón.

Una capa exterior cortaviento e impermeable compuesta de chaqueta y pantalón es la más adecuada, de modo que te mantengas a una temperatura cómoda incluso cuando hay humedad o estás mojado. Ponte un par de guantes de running ligeros y un gorro o cinta para la cabeza y ya estarás listo para el viento y el clima.

Como regla general para la cantidad correcta de ropa: si todavía tienes un poco de frío cuando empiezas a correr, has tomado la decisión correcta. Después de cinco o diez minutos como máximo, te habrás calentado y podrás disfrutar de la sensación de correr.

Consejos & Trucos para Correr en Invierno

En invierno, los suelos resbaladizos o helados son frecuentes, por lo que debes prestar mucha atención al estado del suelo. Las zapatillas de trail running con un perfil preparado te ofrecen un gran agarre y te ayudan a correr de forma mucho más segura. Si solamente corres sobre asfalto seco, las zapatillas de running normales también servirán.

El efecto secundario positivo de correr en diferentes superficies es que te vuelves mucho más receptivo a la condición del suelo. La nieve también fortalece los músculos profundos – una gran adición a tu programa de entrenamiento. Si entrenas en terrenos difíciles, ¡serás más rápido en terrenos llanos!

Otro factor en invierno es la oscuridad. Cuando sales a correr después del atardecer hay ver y ser visto. Las prendas de running reflectantes o de colores aumentan enormemente tu visibilidad. Si sales a correr por zonas no muy iluminadas un práctico frontal te ayudará a tener la visión completa que necesitas.