7 Ascensiones y rutas clásicas en los Pirineos

7 Ascensiones y rutas clásicas en los Pirineos

«Espíritu inquieto crónico, ambientólogo e ingeniero. Escribo sobre montaña, aventura y viajes. De la mano de algún cuaderno de notas, disfruto de apuntes y bocetos a pie de terreno». Dirección editorial en travesiapirenaica.com y 101escapadas.com.

Eduardo Azcona
Eduardo Azcona Vidaurre

Aún recuerdo mis comienzos en las montañas de los Pirineos; ese amor odio hacia estas montañas en las que ensayábamos nuestros destrezas, miedos y anhelos. En las que coleccionábamos grandes días con otros en los que la montaña nos ponía en nuestro lugar —siempre con lecciones, que llevaremos en la mochila toda la vida—. Los días en la carretera haciendo dedo camino de Jaca, las tardes de domingo en las que volvíamos “todo sudados” —apestosos— de vuelta, ambientando un poco los coches de aquellos valientes que osaban pararse a recogernos. Cada ruta, cada ascensión, queda hoy como algo más que un recorrido, sino como un recuerdo que perdurará en este baúl. Grandes recuerdos.

Cada cual tenía su lista de rutas y montañas de «por hacer». Y se imaginaba tras el último largo de esa ruta clásica, en la piel de los hermanos Ravier; o emulaba a Henry Russell, notando el frío del amanecer sobre el rostro, en ese agujero en la roca al despertar del vivac.

Y es que nos gustan las listas… ¿Por qué será? ¿Quizás son aventuras por recorrer? ¿Retos que afrontar? ¿Cimas que ascender?

Pico Palas (2974m): arista NE o de los Geodésicos

Pico Palas
Arista geodésicos, Pico Palas / Foto: Eduardo Azcona

Las primeras nieves habían ya caído. Cuando descendíamos hacia los Lacs d’Arrémoulit, se empezó a vislumbrar la silueta recortada del refugio. Los últimos rayos de luz tornaban la silueta del Palas —imponente— de un rosado, que quedó grabado en mis retinas. A estas alturas del año, ya no quedaba ningún guarda en el refugio. La luz de las velas, tenue, iluminaban la pequeña estancia mientras cenábamos. Al día siguiente nos esperaría una gran ruta clásica: el Palas por su arista NE o de los Geodésicos.

Ruta: Pico Palas desde el refugio de Arrémoulit, Arista NE o de los Geodésicos

Dificultad: PD expuesto. Itinerario de alta montaña (piolet y crampones según época del año, cuerda de 30 m)
Desnivel: 1660 m
Duración: 13 h (ida y vuelta)
Recorrido:

Se trata de la ruta de ascenso clásica al Pico Palas, frente a otras opciones como la chimenea Ledormeur u otras de sus aristas —esto no le faltan a la silueta afilada del Palas—. Aunque la dificultad de escalada es algo mayor a la chimenea Ledormeur, encontraremos una roca más segura y a mi parecer el paisaje es más espectacular. Ojo si realizamos el descenso también por esta vía, el recorrido es aéreo.

Desde el refugio de Arremoulit (necesitaremos otro día para el acceso al refugio) iremos dando la vuelta al Palas, para acceder a la Brecha de los Geodésicos —entre el pico Artouste y el Palas—. Habremos para ello contorneado la Asista O. De esta forma nos meteremos de lleno en la arista, encontrando paso PD expuestos. La roca es buena y disfrutona.

Podremos compaginar la ascensión por esta ruta, con el descenso por la vertiente SE, la chimenea de Ledormeur. Eso sí, deberemos ser consciente del riesgo de caída de rocas y lo expuesto del terreno.

Aneto (3404m): desde el refugio de la Renclusa

pico aneto
Pico Aneto, glaciar / Foto: Hans (Pixabay)

En una lista de ascensiones clásicas no puede faltar el Pico más elevado de los Pirineos: el Aneto. En la cabecera del Valle de Benasque. Os podéis imaginar lo visitada que es; en el glaciar os podéis encontrar con turistas desprovistos de total experiencia, calzando deportivas. Esto no quita que todo pirineista deba considerar al Aneto dentro de sus “imprescindibles”.

Ruta: Ascensión al Aneto desde la Besurta (Refugio de la Renclusa)

Dificultad: ascensión exigente. Escalada F superior. Progresión en glaciar. Itinerario de alta montaña (piolet y crampones durante todo el año, deberemos encordarnos para progresar en el glaciar o para el puente de Mahoma)
Desnivel: 1530 m
Duración: 10 h (ida y vuelta)
Recorrido:

Se trata de la vía normal al Aneto. Sin ser difícil es un itinerario exigente con progresión en glaciar (en invierno encontraremos abundante nieve y en verano dará paso al hielo). La época recomendada para su ascensión va desde la mitad de junio al final de septiembre.

Desde el refugio de la Renclusa (desde la Besurta, 40 min) accederemos al Portillón Superior, desde donde se desciende al Glaciar del Aneto. Progresaremos en glaciar —piolet, botas de alpinismo con crampones y encordamiento, no olvidar—, en diagonal, para alcanzar el Collado de Coronas (llevaremos unas 4h 30min). En la parte final habrá que tener cuidado con el hielo que pudiéramos encontrar. Llegaremos a la antecima, para afrontar el último y famoso Puente de Mahoma. Paso corto y expuesto (II expuesto), más impresionante que difícil —no lo subestimemos, sobre todo si encontramos hielo—. Alcanzaremos la cima después de 5 horas desde el refugio.

Midi d’Ossau (2886m): desde el refugio Pombie y el collado de Suzon

Midi d'Ossau
Midi d'Ossau / Foto: Eduardo Azcona

¿Qué pirineista puede decir que no ha quedado prendado por este coloso? El Midi d’Ossau, este monolíto de origen volcánico, es considerado por muchos como la montaña más bella de los Pirineos —si, por encima del Vignemale y su cara norte—. Su masa rocosa, paredes graníticas, sus innumerables puntas, han sido —sin duda—lugar de innumerables aventuras de montañeros experimentados y escenario de sueños de los más neófitos. Para mí quedará en el recuerdo su cara norte y su escalada, paso a paso, metro a metro, sorteando sus obstáculos rocosos, para llenarnos de un baño de sol a su salida —de un miedo sombrío a una exaltación soleada—.

Ruta: Vía normal al Midi d’Ossau desde el Collado de Suzon

Dificultad: Escalada PD expuesta (piolet y crampones según época del año, casco, cuerda de escalada de 30 m y material para rapelar)
Desnivel: 1400 m
Duración: 9 h (ida y vuelta)
Recorrido:

La dificultad del recorrido es de media-alta, una vez entremos en sus “murallas”, encontraremos una sucesión continua de pasos complicados. Sobre todo las tres chimeneas con dificultades de II y III grado.

Desde el refugio de Pombie alcanzaremos el Collado de Suzon. Por una cresta herbosa accedemos a la primera de las chimeneas (15 metros). A su salida aparece de nuevo el sendero, empinado, que nos llevará a la segunda chimenea (30 m, III inferior). Esta chimenea es la mas larga. Proseguimos para llegar al paso del Portillon y remontar el Rein de Pombie, llegando a la cima de este coloso.

En el descenso hay que prestar la máxima atención posible. Aunque hay alpinistas que destrepan las chimeneas, se recomienda rapelarlas —sobre todo la segunda de ellas—.

Pico Posets (3369m): desde el refugio de Ángel Orus

pico posets
Pico Posets / Foto: Saoussat (Wikimedia Commons)

La vista del macizo del Posets impone. Cuando lo observas, en lo alto, no te queda dudas de que te encuentras ante uno de los grandes macizos de los Pirineos. A ello únele que la montaña se encuentra solitaria, prominente. Esta montaña se localiza entre los valles de Chistaú y de Benasque, y no podía faltar en la lista de ascensiones clásicas del Pirineo. En su laderas encontramos los refugios de Estós, Biadós y Ángel Orus, desde donde parten variadas ascensiones. Nosotros describiremos la vía “más normal” y transitada, la que parte desde el refugio de Ángel Orús.

Ruta: Ascensión al Pico Posets desde el refugio de Ángel Orus

Dificultad: Poco Difícil. Itinerario de alta montaña (piolet y crampones)
Desnivel: 1800 m
Duración: 12 h (ida y vuelta)
Recorrido:

Pernoctamos en el refugio de Ángel Orús. Esta es la vía más frecuentada de ascenso al Posets. Es una ascensión de alta montaña, larga y con fuerte desnivel, que requerirá sobre todo de buena condición física.

Desde el refugio de Ángel Orús (acceso 1h 30min desde la Pista de Eriste), cogemos un sendero hacia el NO que se introduce en el corredor Canal Fonda. Este nos llevará a la cresta, por la que en terreno sencillo llegamos a la cumbre (5 h). Podemos encontrar alguna dificultad en la Canal Fonda, dónde es fácil que haya hielo en neveros persistentes (deberemos utilizar crampones, sobre todo a las mañanas antes de que les de el sol). Existe la alternativa de evitar esta Canal a través del valle de Forau de la Neu, entre el Posets y el Espada, aunque es menos utilizada.

Monte Perdido (3355m): desde Ordesa

monte perdido
Monte Perdido / Foto: Eduardo Azcona

Tendríamos 17 años —y cuestionable experiencia— cuando mi compañero caía vertiginosamente por la escupidera, recibiendo los golpes acompasados y terroríficos de todas las piedras que sobresalían en el hielo. El destino quiso que el único momento en el que los golpes le dieron tregua, clavará el piolet en el hielo y se detuviera la frenética caída, al igual que el tiempo. Desde entonces han sido varias las veces que he hollado su cima, y nunca ha dejado de fascinarme. Aquí os presento uno de los grandes recorridos clásicos para subir al tercer pico de los Pirineos (después del Aneto y del Posets).

Ruta: Ascensión a Monte Perdido desde el Refugio de Góriz

Dificultad: Excursión larga. La principal dificultad se encuentra en el corredor empinado con neveros, “la escupidera” antes de afrontar la cima final.
Desnivel: 2200 m (desde la Pradera de Ordesa)
Duración: 12 horas (se puede realizar en dos días, pasando la noche en el Refugio de Goriz)
Recorrido:

Partimos desde la Pradera de Ordesa —en época de verano, y temporada alta, solo se puede acceder en autobús desde Torla (es muy regular)—. Iremos atravesando todo el barranco de Ordesa, por un sendero forma parte del GR-11. Llegamos así a las gradas y circo de Soaso. En este punto tendremos la opción de salvar la barrera rocosa a través de las clavijas del mismo nombre, o bordearlas por la derecha. De esta forma accedemos al refugio de Góriz (4 h).

La segunda jornada comienza remontando el barranco en dirección al collado del Cilindro, para llegar al lago helado, entre el Monte Perdido y el Cilindro. Dejaremos el lago helado y marcharemos hacia la derecha. Aquí parte un ancho corredor que durante gran parte del año se encuentra helado y con nieve (solo en septiembre, puede que no la encontremos), en la base de su borde rocoso podemos encontrar nieve dura en verano, con gran peligro de resbalón. Esta zona es comúnmente llamada “La Escupidera” y no se debe subestimar. De esta forma llegaremos a un rellano justo ante la cima final.

Vignemale (3298m): desde el Refugio de Baysellance por el glaciar de Ossoue

vignemale
Vignemale desde el Refugio Oulettés, imponente cara norte / Foto: Eduardo Azcona

¿Qué fascinaría a Henri Russell de esta montaña? Puedes preguntártelo; pero yo te recomiendo que amanezcas con los primeros rayos del día en Oulettes de Gaube y te sobrecojas al observar la pared más bella de todos los Pirineos, la cara norte del Vignemale, que se desploma en más de 1000 m de altura. Agujas, placas, una muralla que parece infranqueable, un tajo helado que separa la pared —corredor de Gaube—; un deleite imposible en el que se han plasmado muchas de las grandes hazañas pirineistas. Ello fascinó a Russell, que arrendó la montaña —así, como lo escuchas— durante 99 años y hizo escavar cuevas en la montaña, para alojarse en ellas. Otro de los atractivos de la montaña: ir en busca de estas cuevas, en las que el conde explorador pasó largas temporadas.

Ruta: Ascensión al Vignemale desde el Refugio de Baysellance

Dificultad: Excursión difícil, escalada F. Itinerario de alta montaña (piolet y crampones durante todo el año, deberemos encordarnos para progresar en el glaciar)
Desnivel: 1470 m
Duración: 12 horas (ida y vuelta)
Recorrido:

Se trata de la ruta clásica de ascensión al Vignemale. Partiremos desde el Refugio de Baysellance (2651 m) —acceso en 3h 30min desde la presa de Ossoue (1834 m)—. Descendemos hacia la base de la cresta del Petit Vignemale y ascendemos hacia el glaciar, entrando en el glaciar en zona de fuerte pendiente. Una zona de más rellano atraviesa el glaciar de Ossoue hacia el O. Prestar atención a la época para andar por el glaciar, ya que según la temporada empiezan a aparecer grietas o no contar con puentes estables de nieve —a tener en cuenta para tomar precauciones—. Observamos la brecha de Gaube y su embudo superior (3150 m). Abordamos la subida final a la cumbre por terreno de roca descompuesta, absolutamente necesario prestar atención a la caída de piedras.

Taillon (3144 m): desde el Puerto de Bujaruelo, refugio de Sarradets, a través de la Brecha de Rolando

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Parte final de la Ascensión al Taillón / Foto: Eduardo Azcona

No habrá un punto más “instagrameado” en todos los Pirineos, la Brecha de Rolando. Y este itinerario nos permitirá franquearla, para acceder a uno de los 3000 más asequibles de los Pirineos. La Brecha sorprende, el filo al aire. Dice la leyenda que Rolando, sobrino de Carlomagno, intentó romper su espada contra la roca tras la batalla de Roncesvalles y así se formó esta brecha —menuda espada, ¿no?—. Una fácil y bella excursión para conquistar un tres mil de los Pirineos.

Ruta: ascensión al Pico Taillón desde el Puerto de Bujaruelo y el refugio de Sarradets

Dificultad: excursión poco difícil, basta con disponer de unas buenas botas de montaña
Desnivel: 880 m
Duración: 5 horas (ida y vuelta, partiendo desde el collado)
Recorrido:

Esta es una ruta muy frecuentada, ya que tiene un fácil acceso desde Francia (carretera hasta el collado de Tentes o Bujaruelo. Desde España tendremos que acceder desde el refugio de Bujaruelo afrontando la ascensión del puerto).

Partiendo del Collado de Tentes o Bujaruelo, por un cómodo senderos accederemos al refugio de Sarradets (2587 m) bajo la Brecha de Rolando. El refugio se encuentra en un espléndido balcón natural, desde donde tendremos impresionantes vistas de la Brecha, arriba, y del Circo de Gavarnie, abajo. Una subida empinada en nieve hielo —no subestimar— nos permite atravesar la Brecha, y cambiar de vertiente. Pasaremos al lado de la Falsa Brecha, y por terreno evidente llegamos a la cima.